Puerto Natales, la puerta de entrada a Torres del Paine, también ofrece hoteles con spa para quienes buscan relajación tras las travesías por la Patagonia. Las opciones van desde los 150 USD por noche, como el Darwin Hotel, ubicado a 300 metros de la Plaza de Armas y con acceso fácil al paseo del puerto, hasta el exclusivo The Singular Patagonia Hotel, en Puerto Bories. Este último, a 10 minutos en auto del centro, despliega una arquitectura que se integra al fiordo Última Esperanza y a la cordillera Paine, y ofrece un spa de primer nivel con piscina cubierta, sauna, bañera de hidromasaje y tratamientos de belleza.
En un radio de 6 km desde el aeropuerto, el Natalino Hotel Patagonia combina spa, piscina interior y gimnasio, con una calificación de 8.3 por su servicio y desayuno. Para una experiencia inmersiva, el Remota Patagonia Lodge, en plena estepa rural, cuenta con piscina climatizada, sala de masajes y sauna, además de un museo de motores victorianos y un restaurante que rescata sabores locales. Estos hoteles son ideales para parejas, viajeros eco-conscientes y también familias: todos tienen habitaciones amplias, wi-fi gratuito y servicios de traslado. Al reservar, confirma si el spa tiene horarios restringidos en temporada baja y considera las piscinas al aire libre solo en meses cálidos.
La Singular Patagonia Hotel sobresale por sus ventanales de 6 metros con vistas al fiordo, su restaurante con cordero magallánico y centolla, y su spa con piscina interior y exterior. Su ambiente es de lujo y silencio, perfecto para quien desea desconectarse sin renunciar a la comodidad. El Darwin Hotel, en el centro, ofrece un carácter más práctico: habitaciones con vistas a la ciudad, desayuno incluido y un servicio de recepción 24 horas. Ambos ejemplifican la gama que Puerto Natales maneja: desde el lujo contemplativo hasta la funcionalidad cercana a los servicios urbanos.
